170 | 30, pp. 167-175 | doxa.comunicación

enero-junio de 2020

Géneros profesionales en la formación disciplinar: el caso de la licenciatura en Comunicación

ISSN: 1696-019X / e-ISSN: 2386-3978

También en el marco de estudios del español como lengua de especialidad, se analizan algunos géneros profesionales. En este sentido, resultan relevantes los aportes de Gómez de Enterría Sánchez (2009) en relación con la comunicación escrita y oral en la empresa.

Por último, si bien dentro del campo específico de la investigación en el área de Comunicación no se han registrado tra-bajos en los que se aborde específicamente la problemática de los géneros propios de la disciplina, nos interesa recuperar el estudio de Amado (2010) acerca de la prensa, la gestión de la comunicación en las organizaciones y la generación de información.

La faceta profesional de la labor del comunicador ha sido estudiada, por un lado, en los trabajos de Intriago Macías y Quevedo Arnaiz (2016) y Juárez (2017) en torno a la identidad profesional del comunicador; y por otro, en los de Vásquez Donoso, Marroquin Velásquez y Ángel Botero (2018) y Zarowsky y Justo von Lurzer (2018) quienes esbozan los principales líneas que ha seguido la investigación en Comunicación en América Latina y, concretamente, en Argentina.

La breve reseña trazada pone de manifiesto que en las investigaciones realizadas hasta el momento el foco ha estado puesto en los géneros profesionales escritos y que no existe –hasta donde llega nuestro conocimiento– una propuesta de la índole de la que presentamos, que se aboque al diseño de un corpus de textos (orales y escritos) propios del campo disciplinar de la Licenciatura en Comunicación.

3. Marco teórico

El contexto conceptual del presente estudio, como también su marco metodológico, responde a un diseño flexible, habida cuenta de la posibilidad de que en el proceso de investigación puedan surgir situaciones nuevas e inesperadas vinculadas con el tema de estudio que puedan implicar cambios en las hipótesis y propósitos, como así también la incorporación de otras técnicas de recolección y procesamiento de datos (Vasilachis, 2006: 67).

La investigación se desarrolla desde un enfoque pragmático-sociocognitivo (Heinemann y Vieghweger, 1991; Bathia, 2014; Parodi, 2010, 2015; Parodi y Burdiles, 2015). Este propone una aproximación multinivel de los géneros profesiona-les, ya que una clasificación que considere un único criterio no permite dar cuenta de la complejidad y dinamismo de los rasgos que los caracterizan.

En nuestra concepción de género nos adscribimos a los planteamientos propuestos por Bathia (2013, 2014), Cassany (2006), Parodi (2015) y Navarro (2012). En este sentido, entendemos los géneros como constructos cognitivos que se ar-ticulan de modo integral en tres dimensiones: cognitiva, social y lingüística. Estos constituyen constelaciones de poten-cialidades de convenciones discursivas, sustentadas por los conocimientos previos de los hablantes y oyentes a partir de constricciones y parámetros contextuales, sociales y cognitivos (Parodi, 2015: 26). En su manifestación concreta, son va-riedades de una lengua que operan a través de conjuntos de rasgos lingüístico-textuales co-ocurrentes sistemáticamente a través de las tramas de un texto y que se circunscriben lingüísticamente en virtud de distintos factores tales como los propósitos comunicativos, participantes implicados, ámbitos de uso, soportes y medios, entre otros (ibídem).